Corrección de la disbiosis intestinal como prevención de la neuroinflamación y el deterioro cognitivo
Abstracto
En los últimos años se han obtenido nuevos datos sobre el papel de la disbiosis intestinal en los mecanismos de patogenia de la neuroinflamación y la neurodegeneración en la enfermedad de Alzheimer (EA), así como sobre la influencia de los patrones dietéticos (dieta mediterránea, dieta MIND) y ciertos probióticos concretos en la corrección de la disbiosis y en la ralentización del desarrollo de trastornos cognitivos. Parece razonable llamar la atención de los médicos en ejercicio sobre la necesidad de prevenir la disfunción cognitiva a través de la ingesta de MCC1274 (A1).
El objetivo de la investigación fue estudiar la posibilidad de utilizar determinados patrones dietéticos, así como la ingesta de MCC1274 (A1) para la corrección de la disbiosis y la prevención precoz de la disfunción cognitiva, basándose en el análisis de los datos publicados sobre la comunicación bidireccional entre la microbiota del colon y el cerebro y los cambios en la microbiota cerebral en pacientes con disfunción cognitiva y EA.
Material y métodos.
Se realizaron búsquedas en la literatura nacional y extranjera dedicada a la microbiota intestinal, el eje «intestino-cerebro», los trastornos de la microbiota en pacientes con EA; mecanismos de neuroinflamación y neurodegeneración; el papel de diferentes prebióticos y probióticos en la prevención de la disfunción cognitiva, a través del motor de búsqueda PubMed, la plataforma de búsqueda en Internet SemanticScholar y la biblioteca electrónica científica Cyberleninka. Se analizaron 72 fuentes bibliográficas.
Resultados. La disbiosis intestinal y la alteración de la integridad de la barrera intestinal juegan un papel importante en la patogénesis de la neuroinflamación y la neurodegeneración. Los cambios en la microbiota de los pacientes con deterioro cognitivo y EA se asocian a la gravedad de la enfermedad y se caracterizan generalmente por un aumento del número de microorganismos gramnegativos en los filos Bacteroidetes y Proteobacteria y una disminución del número de microorganismos grampositivos en los filos Firmicutes y Actinobacterias.
Un aumento en la abundancia de microorganismos gramnegativos conduce a una liberación elevada de lipopolisacáridos (LPS) que alteran la integridad de la barrera mucosa intestinal y, a través de una serie de pasos, inician la neuroinflamación. La aplicación de probióticos que contienen representantes de los géneros Bifidobacterium y Lactobacillus, en particular, las cepas de Bifidobacterium breve MCC1274 (A1), conduce a una mejora de la función cognitiva, que puede explicarse por sus efectos antiinflamatorios. La corrección de la disbiosis intestinal, mediante la administración de probióticos, prebióticos y la adaptación de la dieta al patrón de dieta MIND, es el método más asequible y racional para la prevención temprana de la disfunción cognitiva.
Conclusión. Una estrategia prometedora en la prevención precoz de la neuroinflamación, el deterioro cognitivo y la demencia es mantener el equilibrio de la microbiota intestinal.